Los sellos de goma siguen siendo imprescindibles en oficina: agilizan trámites, unifican documentación y aportan orden en el día a día. En Repro Disseny fabricamos sellos personalizados para empresas y profesionales, en formatos automáticos o manuales, con textos nítidos y resistentes para un uso frecuente.
¿Qué es un sello de goma y para qué se usa?
Un sello de goma es una herramienta de marcado que permite estampar información repetitiva de forma rápida: razón social, CIF, dirección, fecha, firma, “pagado”, “recibido”, “copia”, etc. Se utiliza para gestión administrativa, control interno, logística y documentación comercial, evitando escribir a mano y manteniendo consistencia en todos los documentos.
Ahorra tiempo: marca documentos en segundos sin repetir datos a mano.
Imagen ordenada y profesional: documentación homogénea y clara.
Control interno: ideal para estados (“pagado”, “revisado”, “urgente”) y trazabilidad.
Personalizable al 100%: textos, logos, fechas, firmas y formatos.
Duradero: pensado para uso diario en oficina, recepción, almacén o administración.
Administración y contabilidad: datos fiscales, “pagado”, “contabilizado”, fechas.
Recepción: “recibido”, entrada de documentación, sellos de registro.
Logística y almacén: control de pedidos, entregas, revisiones.
Departamentos internos: aprobaciones, validaciones, incidencias.
Profesionales: firmas, colegiados, clínicas, asesorías, arquitectos, etc.
##Características técnicas
Sello automático: cómodo, rápido y limpio (tinta integrada).
Sello manual: requiere tampón, pero es una opción versátil y económica para usos puntuales.
Diferentes tamaños según cantidad de texto y uso.
Formatos habituales: rectangular (datos empresa), redondo (colegios/logos), cuadrado o a medida.
Texto (empresa, CIF, dirección, web, email).
Logo (si lo necesitas integrado en el diseño).
Fechador (opcional) para marcar fecha automáticamente.
Sellos de estado: “pagado”, “copia”, “urgente”, “aprobado”, etc.
Colores habituales (según disponibilidad): negro, azul, rojo…
Recomendación práctica: negro o azul para documentación estándar; rojo para estados y avisos.
Diseño ajustado para que tipografías y líneas se lean bien (especialmente en tamaños pequeños).
Preparación del archivo para un grabado limpio y una estampación nítida.